Lo que la depresión me enseñó

Los medios y las redes nos comunican una imagen de lo que son los demás, y lo que deberíamos ser nosotros, difícil de alcanzar: replican, más que lo real, el eterno anhelo de que la vida sea como una película de Hollywood, o Disney. Pero no es así. Hoy les cuento mi experiencia personal con una etapa de depresión y lo que aprendí de ella.

La mayoría de las personas piensan que soy pura paz y amor, especialmente las que ven o vieron mi programa de TV Cuerpo en Armonía. Gracias a esta ventana, les parece que nunca paso ni pasé por esos momentos por los que “las personas normales” pasan.

Pero si, hace algo más de 3 años pasé por uno de los momentos más oscuros de mi vida. Y como todos los momentos difíciles y oscuros nos enseñan y nos hacen más fuertes –aunque no lo comprendamos en el momento- esta crisis en mi vida tuvo una gran enseñanza; y me gustaría compartirla.

1- Vive los duelos, permítete estar triste y expresar aquello que te duele.

El ritmo de vida actual nos lleva a hacer borrón y cuenta nueva. Nos tomamos un día de descanso y luego nos ponemos el antifaz de mujer maravilla o de Superman nuevamente, porque  “hay que continuar”.  Esto es lo mejor para la mente, pero no para nuestra memoria celular que guarda absolutamente todas nuestras emociones. Si no se liberan, estas  emociones se acumulan y tarde o temprano nos exigen parar y sanar de alguna otra manera, o crisis mayor. Las enfermedades no son más que aquello que no quisimos escuchar.

 

2- Aquello que no es íntegro, tiene patas cortas como la mentira.

No hay peor mentira que la que uno trata de tapar dentro de sí mismo. Una pareja que ya no va, un trabajo que no nos hace felices o un cambio que esquivamos implementar en nuestra vida son ejemplos típicos en los que nuestra mente dice ¡si! Pero todo nuestro cuerpo dice ¡no! Y nosotros ¿le hacemos caso a quién? A la mente y a todas sus razones. Así, tarde o temprano nos encontramos en una encrucijada aun mayor por no haber podido ser honestos en el momento presente.

 

3-  No siempre podes ser el super héroe de tu historia.

En mi caso, era inaceptable para mí como profesional de la salud pedir ayuda y decir ¡¡no puedo!! Sin embargo, pedir ayuda es imprescindible cuando no podemos con nosotros mismos.  ¡Y está bien que así sea! No nos hace más débiles, al contrario: nos hace más grandes. Y a quienes estamos al servicio de otras personas, nos ayuda a comprenderlos desde una perspectiva más noble, más humana.

Aprendí muchísimas cosas más, pero sobre todo, a colocar mi bienestar, mi integridad y mis necesidades por delante de lo que “debía hacer”, “debía ser” y “debía tener”.

Hoy, luego de 4 años, me siento bendecida por todas estas enseñanzas que me hacen más grande, más humana, y más yo día a día.

Paz

 

Luana

Foto: ClauPhotography

9 comentarios
  1. Dani
    Dani Dice:

    Hola, para superar la depresión tuviste que tomar pastillas antidepresivas?, Qué opinión tienes al respecto.
    Saludos
    Daniela

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    • Luana Hervier
      Luana Hervier Dice:

      Hola Daniela. Gracias por tu mensaje.
      Honestamente todo depende de la persona y el grado de depresion. Lo que yo recomiendo ampliamente, que fue lo que mas me ayudo es desparasitarse y limpiarse los organos con profesionales. En mi caso utilice medicacion 6 meses mientras me ocupe al mismo tiempo de trabajar con una terapeuta y limpiar mi cuerpo. Limpiarte el colon y el higado cambian mucho tu estado mental.
      Recomiendo http://www.espaciodepurativo.com.ar

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  2. Lisbeth l
    Lisbeth l Dice:

    Gracias por compartir tu experiencia, ciertamente las imágenes son momentos en stop que el otro que lo observa quisiera estar viviendo. No siempre son ciertos, el entierro lo llegamos por dentro, no hay edad, sexo ni momento preciso. El cuerpo te pide parar de hacer y ser todo eso q no somos, lo vivo en carne propia a tu misma edad, te lo grita en sueños. Hay un geniecillo interno que si sabe el rumbo q desea tomar y no se silenciara a diferencia de nuestro consciente. Todos somos humanos, gracias por recordárnoslo. Un abrazo, Namaste… Paz!

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  3. Ana Elena Quintia
    Ana Elena Quintia Dice:

    Muchas gracias por cada experiencia de vida que compartís, siempre me llega para aprender, reflexionar… y con todo tu amor que es maravilloso

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