Claves para generar el hábito del ejercicio

Así de simple: al menos que seas un amante del deporte y del ejercicio físico, es difícil que aparezcan solitas las ganas y el tiempo de ejercitarte si no te lo proponés y lo agendás.
Para algunas personas generar o sostener el hábito del ejercicio pase lo que pase es más fácil  y llevadero que para otras.

¿Conoces personas que no entendés cómo, pero logran ir todos los días al gimnasio y tienen hijos igual que vos? ¿Cómo puede ser que haya personas que eligen levantarse antes para realizar su rutina y luego ir al trabajo en vez de dormir 1 hora más?

La diferencia: el hábito, la constancia y la prioridad que le dan.

Prioridad: una vez vi un vídeo sobre  time management/manejo del tiempo y en este se mostraba un recipiente lleno  con naranjas – representaban las cosas importantes que debemos y queremos hacer- y luego arroz que rellenaba el espacio entre las naranjas –representaba las pequeñas actividades  y responsabilidades del día a día. Todo entraba perfectamente en el recipiente.
Sin embargo, cuando se hizo la prueba de colocar primero el arroz y luego las naranjas, ¿qué pasó? Estas no tuvieron espacio suficiente. Podes probarlo en tu casa.
Moraleja: cuando sabemos cuáles son nuestras prioridades, las ubicamos primero y todo el resto entra y se acomoda (o no) entre ellas.
Seguramente tienes horas de más frente a la computadora en las redes sociales o mirando TV que podrían ser utilizadas para mover el cuerpo y sentirte bien.

Hábito: la mejor manera de generar un hábito es realizándolo siempre a la misma hora con las mismas condiciones, o lo más parecido posible. De esta manera te acostumbras más rápido y aquello que te es nuevo, se vuelve natural. Por ejemplo: levantarte más temprano 3 veces por semana –siempre los mismos días-  para salir a caminar, correr o ir al gym.

Frecuencia: no se trata de hacerlo un día y luego volver  cuando puedas.Tenes que ejercitarte con frecuencia para lograr el habito. Frecuencia equivale a automático más adelante.
Seguramente vas a tener días en los que no tengas ganas de hacerlo. Justamente esos días si te motivas con música que te gusta o no lo pensas mucho y salís; son los días que mejor te va vas a sentir contigo mismo por haberlo logrado.

Tomate tu tiempo para desarrollarlo: cuanto más lo hagas, más automático se volverá. Pensarlo como un objetivo del día a día es más fácil que verlo como una meta a largo plazo. Al fin de cuentas, nuestro futuro se crea en el día a día.


Cuando lográs volver un habito  aquello que te hace bien, te sentís empoderado para poder hacerlo con otras áreas de tu vida. La fortaleza física  además genera una mente fuerte, flexible y clara. Vale la pena, ¿no?

Salud, Salud


Luana




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