Comprender el Yoga – Pantajali parte II –

Al final del día todos buscamos la armonía y conectarnos con este ser tan vasto y luminoso que cada uno es, ¿o no?


En la nota anterior vimos los preceptos de Patanjali tanto para las disciplinas éticas (Yamas) que cada uno debería desarrollar como aquellos que nos sirven de guía para la observación de uno mismo (Niyamas).
Aquí continuaremos con el resto de las “patas de una mesa” para lograr el bienestar.  También puedes imaginarte un árbol con sus ramas. Estos preceptos serían el resto de las ocho ramas que debemos desarrollar para alcanzar la “luz” que describió Patanjali: *

3-Asana, ‘postura’. En el ámbito del yoga, se denomina asana a cada una de las distintas posturas que tienen como objetivo actuar sobre el cuerpo y la mente.

 

Las posturas se han practicado desde siempre, con el fin de poder sentarse por períodos prolongados de meditación sin sentir “incomodidad física”. Estas posturas actúan por resonancia y afectan a nuestros centros energéticos –chakras–, ubicados principalmente a lo largo de la columna vertebral.

4-Pranayama, ‘control de la respiración’: prana: energía vital presente en el aire respirado; y yama: ‘control’. Ser conscientes y utilizar la respiración a nuestro favor nos permite un mejor manejo de nuestra energía vital, de nuestros pensamientos y nuestras emociones. 

5-Pratiahara, ‘poco comer’ (prati: ‘poco’; ahara: ‘comer’): control de los sentidos;. Implica el retraimiento de los sentidos de los objetos externos. Esto en la vida cotidiana se traduce en no dejarnos llevar por los deseos impulsados por los sentidos que a corto plazo nos dan placer, pero a largo plazo nos alejan de nuestro objetivo final: la paz en nosotros mismos.

6-

 

Dharana, ‘sostenimiento’; dhara: ‘sostener’. Implica la concentración de la mente en un pensamiento. Esto lo desarrollamos manteniendo el foco en nuestra respiración. Para la vida, fortalecer el pensamiento es clave para darnos cuenta cuando nos salimos del carril de a donde queríamos ir y retomar. También, para darnos cuenta de que no somos nuestro pensamiento, sino quien observa aquello que pensamos.

7-

 

Dhiana, ‘meditación’. Cuanto más crecemos en la práctica, a través de la respiración y del movimiento, llegamos a estados meditativos en los que nos sentimos en completa presencia. La mente deja de correr entre el anhelo o culpa del pasado y la ansiedad o esperanza por un futuro mejor. Esto es posible aquí y ahora, no tienes que irte de viaje ni estar de vacaciones. Y no sucede a la fuerza, sino, al contrario, dejando pasar y soltando aquello que viene y va.

 

8-Samadhi, ‘completa absorción’. Es el estado de suprema dicha y paz interior.

 

 

Como ves, estos preceptos de Patanjali aún están vivos, más vivos que nunca. La manera de sentirnos vivos es dándonos vida. El conocimiento está listo y a la vista para quien decida buscarlo, buscarse y encontrarse.

Sigamos creciendo juntos,

Luana

* Parte de este texto ha sido extraído del libro: LuanaLiving, Nutrición y Movimiento para el Cuerpo y el Alma. Editorial Kier.

 

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