Cómo hay que defecar, para hacerlo bien.

El intestino es nuestro segundo cerebro y si este está limpio, seguramente nuestra mente también.

Es simple: aquello que no se procesa y se elimina en tiempo y forma –como comida olvidada en una heladera (nevera)– generará una fermentación putrefactiva en nuestro organismo. Si te vas de vacaciones y dejas comida en la heladera (nevera) al volver te encontrarás con un olor horrible, o no?

 

Las consecuencias claramente son intoxicantes. Las toxinas y residuos son reabsorbidos por los capilares, regresando al torrente sanguíneo y pudiendo causar síntomas como dolor, fatiga, artritis, depresión, problemas ginecológicos, inflamación prostática, prolapso rectal e incluso cáncer debido a la acidez del medio interno.

 

Muchos practicantes de las artes curativas creen que toda enfermedad comienza en el colon; y, cuanto más estudio y experimento con mi cuerpo, más me sorprende cuánta razón tienen y la poca información que existe a nivel masivo (ya te imaginarás por qué).

Pero vayamos a lo concreto, a la hora de ir al baño:

¿Recuerdas qué hacen las madres con los bebés para que larguen sus gases y facilitarles la defecación?: acostarlos y llevarles las rodillitas al pecho. Una versión de cuclillas acostados, ¿sí o no?

 

Debemos entender que, al estar sentados, el músculo puborrectal “estrangula” al recto para mantener la continencia, al igual que sucede cuando estamos parados. Por lo tanto, a la hora de querer defecar esto requerirá una mayor fuerza y presión de nuestra parte para soltar. Sin embargo, al ponerte en cuclillas, el músculo puborrectal se relaja, permitiendo al recto enderezarse y, de esta manera, defecamos sin fuerza, estancamiento ni presión.



como defecar bien

como-defecar-bien-2

 

Defecar en posición de cuclillas –¡no hagas caras raras todavía!– hace la eliminación más rápida, más fácil y más completa. Esto ayuda a prevenir el estancamiento fecal, factor central en el cáncer de colon, la apendicitis y la inflamación intestinal, entre otras enfermedades y malestares que enumeramos anteriormente.

 

¡Ahora vienen los Luana tips para que puedas volver a cuclillas!

 

– La mejor opción para tu casa: Consigue un banquito plegable y colócalo plegado al lado o detrás del inodoro. Cuando sabes que vas a defecar, lo abres y apoyas tus pies, logrando simular la posición de cuclillas. Este es para mí, en lo personal, el mejor método: discreto y muy efectivo. No recomiendo tener un banquito que no sea plegable ya que ocupa lugar permanentemente en el piso del baño.

 

¿Qué hacer cuando estás fuera de casa?

 

1- Si tienes una pared enfrente del inodoro, apoya tus pies allí para lograr el ángulo de 35 grados aproximadamente.

 

2- Si eres muy flexible, esta es otra manera de hacerlo: una vez sentado, lleva tus pies (descalzos) hacia tus glúteos o lo más cerca posible. Para eso, la cola tiene que quedar bien atrás, cerca de la mochila del inodoro o de la pared. Los pies estarán apoyados en la tapa del inodoro y tú, literalmente en cuclillas.

 

¿Entendido?
Prueba y verás  la maravilla de ir al baño sin la necesidad de un libro, una revista, mil semillas y el aloe para lograr defecar…
Comer saludable, mover el cuerpo a diario y el banquito de ahora en más serán tus aliados.

Enjoy!!

 

Luana
* Extraído del libro Luana Living, Nutrición y Movimiento para el Cuerpo y el Alma. Editorial Kier.

 

Ilustraciones de Luanitas: Yoli De Agostini

0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *