Comprender el Yoga – Patanjali parte I-

Como saben, me gusta llevar la espiritualidad al plano concreto de nuestra vida cotidiana. Hoy, quería compartirles unos conceptos muy importantes para ir más allá de las posturas del Yoga y comprender su filosofía juntos.

El texto sánscrito Yoga sutras (‘aforismos de yoga’), de Patanjali (probablemente del siglo III a. C.), describe ocho preceptos de manera práctica para llegar a esta unión –YOGA- con nuestra propia divinidad y paz interior. Imagínate que estos ocho preceptos son como ocho patas que sostienen la mesa (que sería el Yoga), y todos son necesarios para lograr esta meta de estar balanceados en el ser.

Estos ocho preceptos constituyen lo que se denomina ashta-anga yoga, el ‘yoga de los ocho miembros’ (siendo ashta, ‘ocho’, y anga, ‘miembro’); sin embargo, en mi opinión estos preceptos nunca mueren y son una guía perfecta para quien quiera mejorarse como ser humano y encontrar ese tesoro que todos buscamos y que no está fuera sino dentro de nosotros mismos.

Comparto estos preceptos  de Patanjali con mis propias palabras, según mi experiencia y mi mirada, con todo respeto a los textos sagrados. *


1- Yamas (‘disciplinas éticas’, abstinencias):

  • Ahimsa, ‘no violencia’: sensibilidad hacia otros seres y hacia uno mismo ¡lo más importante! De ahimsa viene también el concepto del vegetarianismo.
  • Satya, ‘veracidad’: no mentir; hablar y accionar con honestidad. Satya no consiste solo en no mentir, sino en estar siempre cerca de la verdad, en todos los aspectos de nuestra vida.
  • Asteya, ‘no robar’: no robar para nuestro propio provecho la energía de los demás ni aquello que no nos pertenece.
  • Brahmacharya, ‘conducta brahmánica’. Aunque en la práctica significaba  celibato y estudio de los Vedas, para mí se aplica en lo cotidiano también a no derrochar la energía –y los fluidos– de uno, cuidando su propio campo energético.
  • Aparigraha, ‘no apegarse’: comprender que todo es momentáneo, que las cosas, las personas y las situaciones vienen y van. Lo único estable es el cambio.

2- Niyama (observación de uno mismo):

  • Saucha, ‘limpieza’, física y mental; interna y externa.
  • Santosha, ‘completa satisfacción’, aceptación de aquello que nos llega, confiando que es para nuestro crecimiento y nuestro bien.
  • Tapas, ‘consumirse por el calor’: disciplina. Esta es una de las pautas más importantes para mí. Sin duda, nuestros esfuerzos y dedicación son premiados con bienestar, sabiduría y paz.
  • Svadyaya. Es el estudio de uno mismo, el estudio del propio mundo interior junto con lectura regular de textos sagrados.
  • Ishvara pranidhana, ‘entregarse, ofrecerse a la fuerza divina’. Tanto los yamas y niyamas como el camino de autoconocimiento conectan al yogui con sus limitaciones y lo preparan para abrirse a otras fuerzas, distintas de las del propio ego. Aquí, concentrarnos en el dar iluminará mucho nuestro camino. El dar es brindarnos como instrumento de la energía divina y, de esta manera, co-crear.

 

Como ves, este camino de 8 pasos. Y estos 8 conceptos que son las patas de nuestra mesa para lograr la armonía deben de ser trabajados a consciencia.  Lo bueno es que cada día, estamos llenos de oportunidades para practicar ser mejores seres humanos.


Siempre recuerda: el cambio que quieres lograr es directamente proporcional al compromiso que quieras dedicarle.

Sigamos creciendo juntos…. El resto de los preceptos de Patanjali se encuentran en esta nota.

Luana

* Parte de este texto ha sido extraído del libro: LuanaLiving, Nutrición y Movimiento para el Cuerpo y el Alma. Editorial Kier.

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