Perdonarse a uno mismo

 

En las notas anteriores me referí al Ego como uno de los enemigos a la hora de perdonar a alguien. Sin embargo cuando se trata de perdonarse a uno mismo los principales enemigos son la auto exigencia en exceso y la culpa. Y ésta, a su vez, suele ser consecuencia de no aceptar a los errores como oportunidades de aprendizaje. 

Quien no ejercita la capacidad de perdonarse a si mismo se condena al sufrimiento que constituye el peso de la culpa. Del mismo modo sufren aquellos que se auto exigen demasiado.

Cuando pregunto ¿Para qué sirve la culpa? siempre recibo la misma respuesta: “para nada”. Pero es un sentimiento y, como ya vimos en Perdonar es ganar y Perdonar en tres pasos , no somos responsables de lo que sentimos sino de lo que hacemos con lo que sentimos. La mayoría de las personas que identifican a la culpa como un obstáculo a sortear van camino a encontrar cual es la creencia que los está limitando. En algunos casos es un mandato familiar; en otros puede ser social o religioso.

Lo cierto es que cuando logramos liberarnos del peso de la culpa nos sentimos mucho más livianos para transitar la vida. Ese peso muchas veces se manifiesta en dolores de espalda o contracturas que desaparecen cuando logro perdonarme.

Te invito a revisar tu mochila y sacar todas esas culpas, mandatos y exigencias que dificultan tu camino.

 

Fernando Girasol

Coach Ontológico Profesional, Certificado y Avalado por AAPC

Master Consultor Talentum y Coach del Potencial, Certificado y Avalado por ICF

Docente – Locutor Nacional – Periodista

¿Quieres saber más de Fernando? www.coaching-integral.net  y aquí su Facebook.

 

Foto Fuente: Compartiendoluzconsol

 

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