Aceites esenciales para tu ansiedad y más

A nadie le cabe duda, si hay mal olor, la cara se nos arruga. Sin embargo, si hay un aroma agradable, eso es otra cosa….
La Dra. Rachel Herz –experta en la psicología involucrada en el sentido del olfato y autora del libro “The Scent of Desire” (“El Perfume del Deseo”)–, en el que explica cómo la emocionalidad de las personas se asocia fuertemente a aquello que huelen; y como su memoria establece la conexión futura entre un aroma y un recuerdo especìfico. Lo que postula la autora, es que no existen dudas acerca de la supremacía de las percepciones sensoriales olfativas sobre el resto de los sentidos en lo que respecta a su interrelación con las emociones. Increíble, ¿verdad?

Ahora, ¿Cómo podemos aplicar esto en nuestra vida cotidiana para sentirnos mejor o cambiar un estado de ánimo?

Aquí comparto algunas ideas para generar estados emocionales a partir de distintos aromas:

  • Reducir la ansiedad y el estrés:
    Lavanda: ¡este aceite ayuda a bajar las revoluciones! Su aroma calma y aquieta los nervios, la ansiedad y el estrés; ayudando a conciliar el sueño cuando resulta difícil aquietar la mente.
  • Calmar la mente y mejorar la energía del lugar:
    Sándalo: desde la antigüedad, fue muy utilizado por diferentes civilizaciones en sus rituales; ya que tiene  propiedades relajantes, calma la mente, purifica el ambiente de la energía negativa y nos prepara para la meditación y la relajación profunda.
  • Mejorar la concentración y rendimiento:
    Eucaliptos: su refrescante aroma ayuda a despejar la mente, permitiéndonos focalizarnos y mejorar así nuestra capacidad intelectual.
  • Sentirse motivado y generar frescura en el ambiente:
    Limón: es uno de los aceites más usados por su aroma fresco y agradable. Es un excelente neutralizador de olores. Cuando está presente se siente como una bocanada de aire fresco que entra por la ventana, cítrica e inspiradora; generando energía positiva, buen humor y ganas de hacer.

Puedes utilizar ya sean aceites esenciales con hornitos o difusores; o puedes usar inciensos que te acompañen a cualquier lugar (en tu oficina, en tu casa, cuando te vas de vacaciones, etc.).

Por supuesto que solo la utilización de los aromas no hace magia; lo esencial es el ser conscientes e integrar estas fragancias al resto de las prácticas que sabes que van a ayudarte a sentirte mejor. El ejercicio, como siempre digo, es un gran aliado diario; sumado a una alimentación que te haga sentir liviano y a una compañía que te genere “buena vibra”.

¿Qué más crees que pueda ayudarte?

Inspira profundo, cierra tus ojos y visualiza tu aroma favorito…

Que tengas un hermoso día,

Luana

 

 

 

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